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clásicos  
LINCOLN Mark VII LSC (1988)
En los años 80, Lincoln quiso plantarle cara a su potente competencia europea, especialmente a BMW, Mercedes y Jaguar. Para ello, presentó el Mark VII, un elegante coupé dotado de un equipamiento impresionante y de una técnica que no tenía nada que envidiar a sus rivales del otro lado del Atlántico.
Cadillac Serie 62 Extended Standard Sedan (1958)
En 1958, la Cadillac Motor Car Division ofrecía una variada gama de modelos. Dentro de la Serie 62, destacaba la versión Extended Standard Sedan, que combinaba magistralmente el diseño barroco de Fleetwood, el lujoso carrozado de Fisher y la más moderna técnica para ofrecer un vehículo único en su género.
Buick Master Six Sport Roadster (1929)
La gama Master Six presentada por la Buick Motor Company en 1929 incluía tres tipos de chasis, de 116, 121 y 129 pulgadas de batalla. Los chasis de 121 pulgadas se presentaban en cinco modelos, de los cuales les presentamos el más atractivo, el 29-44 Sport Roadster.
Lincoln Continental Collector’s Series (1979)
Con el Lincoln Continental Collector´s Series, Ford fabricó uno de los coches más lujosos del mundo: su impresionante carrocería de seis metros de longitud acomodaba a cuatro pasajeros en un ambiente difícilmente superable por la competencia europea. Su completísimo equipamiento y su característica estética, todavía causan asombro tres décadas después.
Mercedes-Benz 220 D/8 (1970)
En 1968, Mercedes-Benz introdujo la ‘Nueva Generación’ de modelos intermedios: los W115 y 114, situados a medio camino entre los legendarios SL y los lujosos Clase S. Las modernas carrocerías se combinaron con los afamados motores de cuatro y seis cilindros, gasolina o diesel, para ofrecer vehículos de las más alta calidad.
SEAT 850 Coupé (1968)
El 850 Coupé fue el primer modelo fabricado por SEAT que no tuvo como objetivo satisfacer las necesidades básicas de transporte de una familia. Su elegante carrocería, su nervioso motor y sus altas prestaciones ofrecían unas sensaciones hasta entonces inalcanzables para el conductor español.
Rolls Royce Silver Wraith, Park Ward (1955)
En 1954, el actor de cine cómico Raymond Griffith, adquirió un vehículo muy especial: un chasis del afamado fabricante Rolls Royce vestido por el gran carrocero Park Ward. El exclusivo diseño exterior, combinado espléndidamente con el suntuoso interior, fue conocido como ‘Touring Saloon’ (Salón Rodante).
Chevrolet Corvette Stingray (1976)
El Chevrolet Corvette ha sido el escaparate utilizado por GM para dar a conocer lo mejor de su diseño y lo más avanzado de su técnica. Así lo han hecho durante 54 años, dando vida a un auténtico mito en la producción automovilística internacional y al deportivo americano por excelencia.
SEAT 1500 Alargado (1964)
Entre las múltiples versiones ofrecidas por SEAT de su modelo de representación, el 1500, no faltó una pensada para un cliente muy especial: la Policía Nacional. Ésta versión combinaba la funcionalidad propia de un vehículo de servicio oficial con todas las cualidades que caracterizaron al popular modelo.
Rolls Royce Silver Wraith, H. J. Mulliner (1949)
Durante los nueve años de producción del Silver Wraith, los austeros chasis y motores diseñados durante el Plan de Racionalización se vistieron con los mejores y más lujosos diseños procedentes de los afamados carroceros ingleses. Hoy presentamos una de esas exclusivas unidades.
BMW 635 CSi (1981)
El Serie 6 de BMW daba continuidad a la serie Coupé Sport de los años sesenta, caracterizada por sus hermosas carrocerías de dos puertas, sus deportivos motores y su cuidado equipamiento.
Cadillac 59-62 Convertible Coupé (1959)
En 1959, Cadillac ofrecía su descapotable más asequible con el Convertible Coupé. Caracterizado por una personalísima estética barroca y propulsado por un poderoso motor de 325 caballos, el nuevo modelo no tenía competencia en el selecto mercado de coches de lujo.
Mercedes-Benz 170S cabriolet “A” (1950)
Con la gama 170S de 1949 Daimler-Benz afrontó el reto de superar la dura posguerra y afianzarse como uno de los fabricantes de mayor prestigio internacional. Para ello, combinó sencillos motores, cuidadas carrocerías y sobrios acabados para ofrecer unos vehículos acordes a los nuevos tiempos.
Rolls-Royce Silver Dawn (1954)
Tras la II Guerra Mundial, Rolls-Royce implantó un Plan de Racionalización para reorganizar su producción automovilística: fruto del mismo fue el desarrollo del Silver Dawn, primer modelo carrozado por la propia marca y equipado con el nuevo motor B60 de seis cilindros en línea.
Bentley Tipo T (1967)
El Bentley Tipo T supuso toda una revolución para el tradicional público de Rolls-Royce, al combinar una moderna carrocería monocasco con suspensiones independientes, frenos de disco, un potente motor de ocho cilindros y un lujoso acabado para ofrecer el soberbio confort característico de la marca.
BMW 2.800 (1971)
Los BMW de los años 60 definieron los rasgos de identidad de una marca que hoy permanecen en pleno vigor: deportividad, estilo y placer de conducción. El 2.800 reúne estos atributos en una combinación sumamente atractiva.
Rolls-Royce Silver Cloud II (1959)
El Rolls-Royce Silver Cloud II supuso una exquisita combinación entre modernidad y tradición: por primera vez en su historia sus clásicas carrocerías fueron impulsadas por un modernísimo motor V8 realizado íntegramente en aluminio.
MERCEDES-BENZ 280SE (1981)
La Serie S de Mercedes-Benz ha sido, desde su aparición en 1965, el coche de lujo más vendido del mundo. Razones: su atractiva imagen de marca, su gran calidad de fabricación y su avanzada técnica.
LINCOLN CONTINENTAL (1966)
Los Continental, integrados dentro de la División Lincoln desde 1958, han representado la máxima expresión del coche de lujo dentro de la Ford. Con ello, cumplían el deseo de Edsel Ford: ofrecer un automóvil americano de un diseño y una calidad de fabricación comparables a los estupendos autos europeos.
CITROËN 11 CV “NORMAL” (1956)
El Citroën 11, fabricado desde 1935 hasta 1957, demostró la capacidad de la marca gala para innovar y romper moldes técnicos: sus carac-terísticas técnicas, como carrocería monocasco y tracción delantera, son plenamente vigentes 71 años después de su presentación.
Rolls-Royce “Wraith” (1939), carrozado por Thrupp & Maberly
Con el “Wraith”, Rolls-Royce puso a disposición de su clientela un modelo compacto, dotado de un potente motor y un moderno chasis en el que destacaba su suspensión delantera independiente.
Aston Martin DB1 “2 Litre Sports” (1950)
El Aston Martin DB1 es el primer miembro de una larga familia que se prolonga hasta la actualidad. Su exclusividad queda reflejada por su corta producción y su gran refi-namiento técnico.
AUBURN 8-115 Speedster (1928)
El Auburn Speedster representa al deportivo americano por excelencia de los años 30. Por un precio sin competencia, combinaba una espectacular carrocería de reminiscencias marinas, con un potente motor Lycoming.
TRIUMPH 1800 ROADSTER
En la primavera de 1946 Triumph presentó la nueva gama 1800, compuesta por dos modelos: un Saloon de cuatro puertas, con capacidad para 5-6 plazas y un Roadster con capacidad para 3-5 plazas. La intención de la Standar Motor Co. con este roadster era competir con la Standard-Swallow (SS), conocida después de la Guerra como Jaguar.
Cadillac 355 A Convertible Coupé (1931)
El vehículo que les presentamos es un modelo 355A de Cadillac, perteneciente a la gama de 1931 aunque fue encargado a la concesión "Cadillac Auto Co. of Boston" el 24 de julio de 1930 y embarcado para ser entregado a su propietario el 29 de agosto de 1930.
Ford Escort Mk1 RS200 de 1969
En 1964 Ford vio la necesidad de reemplazar al veterano modelo Anglia. Pocos años después, el 25 de enero de 1967, se puso en marcha el Proyecto Escort.
Lancia Lambda de 1928
El Lambda supuso toda una revolución de conceptos por sus tres innovaciones: el compacto motor en V estrecha, la rigidez de su carrocería autoportante y la seguridad de la suspensión indepen-diente en las ruedas delanteras. En pocas palabras, la obra maestra del legendario Vincenzo Lancia.
Buick GS 455 Stage 2 de 1970
El Buick Grand Sport (GS) nació en 1965 como evolución de un modelo ya existente de la ya poderosa General Motors. Gracias a su ajustada y bien concebida motorización, ha llegado a convertirse en uno de los más formidables “muscle-cars” de todos los tiempos.
Kissel 6-73 de 1929
Nuestro protagonista es un ejemplar muy exclusivo y singular: un Kissel 6-73, último modelo que fabricó la marca afincada en Wisconsin antes de cerrar definitivamente sus puertas como consecuencia de la Crisis del 29.
Jaguar XK 150 de 1957
La fórmula magistral empleada por los colaboradores de William Lyons tuvo un común denominador: el motor de seis cilindros con doble árbol de levas. A partir de él nació toda una leyenda: la saga Jaguar XK.
Chevrolet Capitol de 1928
El Capitol, presentado en 1929, y posteriormente su versión mejorada National, fue el último modelo Chevrolet equipado con motor de cuatro cilindros. Con una cilindrada de 2.802 centímetros cúbicos desarrollaba una potencia de 26 CV.
Datsun Fairlady Roadster 1600 de 1965
Este biplaza abierto fue el primer deportivo japonés que se fabricó en serie. Podríamos decir que este modelo se ha convertido, tras el paso de los años, en el auténtico precursor que da sentido a la actual “Z” que lucen con orgullo los exclusivos deportivos de Nissan.

ROLLS-ROYCE PHANTOM II 40-50 H.P. LIMUSINA (carrozado por Park Ward) de 1930

El Phantom II tuvo el difícil papel de actualizar las mecánicas de Rolls-Royce en la década de los años 30. Sin renunciar a sus señas de identidad, calidad y refinamiento, finalmente lo consiguió convirtiéndose en uno de los modelos más equilibrados de toda su producción.
Mercedes-Benz 300 SL “Alas de Gaviota” de 1955
El 300 SL “Alas de Gaviota” es unos de esos privilegiados clásicos deportivos que pertenece al selecto conjunto de coches del pasado que cautivan al instante a cualquier ser humano, ya sea aficionado o no, al mundo del automóvil. Pero, en realidad es muchísimo más que eso. Los buenos entendidos saben sobradamente que el propietario de una de estas unidades posee, no sólo un auténtico tesoro, sino también una de las piezas de cuatro ruedas más codiciadas del mundo.
Delage DIS-S de 1925
Delage es una de las míticas marcas de Francia que se caracterizaba por la finura de sus motores, la calidad de construcción y su gran equipamiento. El DIS-S era el modelo de corte más deportivo que fabricó la marca, por encima del DIS, entre 1923 y 1928. Un auténtico bólido que superaba con facilidad los 120 km/h, gracias a su 4 cilindros de 2,2 litros y 50 CV.
FORD MUSTANG GT Convertible de 1967
¿Quién no recuerda la persecución memorable del teniente Frank Bullitt (Steve McQueen), a bordo de su Ford Mustang FastBack GT390 del 68, contra los malos que viajaban en un impresionante Dodge Charger negro por las calles de San Francisco?
El Mustang ya era considerado un coche memorable por aquel entonces, pero, tras esta película, se convirtió en un automóvil totalmente legendario.
PEUGEOT 174 18HP
Sans Soupapes de 1924
Del 174 se fabricaron solamente 803 unidades entre 1922 y 1928.
Peugeot intentó fabricar un automóvil de prestigio y lujo, basándose
en los modelos de Rolls-Royce de la época. Aunque no obtuvo tanto prestigio y exclusividad como las unidades de la firma británica, sí que gozó de gran éxito y reconocimiento del público de clase media-alta de su época.